23 de abril de 2013

¡¡¡Mamá, quiero ser maruja se muda!!!

Después de unas semanas de andadura, he decidido cambiar el servidor del blog de blogger a weebly. Ha sido una decisión de practicidad... en el nuevo servidor puedo organizar mejor los contenidos y la estética es más flexible. Había utilizado blogger anteriormente, y con buenos resultados, pero para este proyecto encajan mejor las opciones que me proporciona el nuevo servidor.
Esto implica que ya no publicaré más post aquí, las páginas han desaparecido y después de un par de meses también borraré este blog.
Mientras tanto lo mantendré para dar tiempo a todo el mundo a actualizar los enlaces.

A partir de ahora, podéis seguir el blog desde aquí.

Gracias a todos por seguirme, y espero publicar muchos, muchos, muchos post, ya que tengo infinidad de proyectos e ideas en mente :)

1 de abril de 2013

Plantillas Royal Icing (Glasa Real)

En el último post os comenté que andaba dándole vueltas a la idea de hacer cup cakes, pero no es el único proyecto que tengo en mente... hay tres delicias que no dejan de darme vueltas a la cabeza... los consabidos cup cakes, los macarons y, por supuesto, las galletas decoradas con Royal Icing o Glasa Real.
Lo esperable ahora sería indicaros una receta para el icing perfecto, pero no... aún no la tengo porque apena es un proyecto en ciernes, así que cuando experimente, experimente y experimente y dé con una que me satisfaga, la compartiré con todos vosotros.
De cualquier modo no es algo que yo vaya a inventar, en la red tenéis cientos de sitios donde encontrar la receta del icing, pero si hay algo que no abunda tanto... vamos por pasos.
De forma natural, el siguiente paso después de conseguir la receta del icing fue plantearme qué receta de galletas iba a utilizar, y entonces me vino a la mente una imagen casi apocalíptica: docenas de riquísimas galletas echadas a perder por culpa de una decoración penosa y la báscula contándome la de kilos que he engordado porque me dio penita tirarlas.
Por supuesto que he utilizado mil veces la manga pastelera, pero mi experiencia se limita a formar galletas en la bandeja del horno y a decorar con nata, merengue o una ganaché... nunca he utilizado el icing, así que lo más lógico fue plantearme practicar primero sobre un papel de horno al estilo de los tutoriales para hacer transfers (que nadie se alarme si es la primera vez que lee sobre esto, ya iré desgranando el tema poco a poco en posteriores entradas del blog, jeje).
Pues ni corta ni perezosa me embarqué en una intensa búsqueda de plantillas o cualquier cosa similar para poder practicar, digamos, las formas más básica... y hete aquí que no resultó una búsqueda tan sencilla. Sí es cierto que encontré plantillas para transfers, pero eran simplemente el dibujo de una filigrana repetida una y otra vez para tal propósito, hasta que al fin dí con el blog de Karen's Cookies, donde entre los tutoriales que presenta, hay una plantilla para practicar el piping o delineado.
Me pareció justo lo que andaba buscando... los primeros cinco minutos... luego me dí cuenta de que se me iba a quedar un poco corta... la idea es genial, pero estaba demasiado "condensada" para mi gusto, de modo que decidí, inspirándome en la plantilla de Karen - que podéis encontrar aquí - hacerme la mía propia y del mismo modo que cuando escribo nunca se cuándo voy a acabar porque me lío y me lío, con esto me ha pasado igual.
De una página pasó a cinco con las formas y movimientos más básicos, complicándolos poquito a poco y al final no me pude resistir a utilizar unas shapes preciosas de photoshop y también incluí una pagina con marcos y otra con corazones.
Bueno, pues una vez terminado el trabajo, y antes de ponerme a utilizarlas de forma compulsiva, os dejo las imágenes y los enlaces para descargarlas en tamaño A4... no serán perfectas, seguramente las modificaré cuando vea que no me apaño bien con ellas, y puede que no todo el mundo le encuentre utilidad, pero por si hay alguien que se ha roto la cabeza como yo buscando y buscando plantillas para practicar, aquí os dejo mi granito de arena sobre el tema.

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27 de marzo de 2013

Cajas para cup cakes



Últimamente me estoy planteando meterme de lleno en el mundo de los cup cakes - ¿que sería una maruja al estilo Bree sin la cocina oliendo a bizcocho y montañas de cup cakes por todas partes? - ... siempre me han encantado, son una monada y seguro que hay recetas buenísimas, jejeje.
En general, quien me conoce sabe que me gusta darle muchas vueltas a las cosas y contemplar todos los aspectos de un proyecto antes de iniciarlo, así que llevo unos días mirando tiendas, buscando alguna que quede cerca de mi casa donde comprar algunas cosillas y, entre todo lo que necesitaré - soy muy perfeccionista, y la presentación me parece el 50% de un buen postre - está el tema de las cajitas para llevar los cup cakes.
La solución más sencilla sería ir a una tienda y comprar una preciosa cajita de cup cakes y listo... pero no... quizá es que me gusta complicarme la vida o quizá es que una de las cosas que tengo en común con mi idolatrada Bree es que me gusta hacer yo misma todo cuanto puedo, así que me he puesto a navegar por videos y tutoriales hasta que he encontrado este tutorial de Espe Saavedra que me ha encantado. Es sencillo y elegante y da juego para adaptar la decoración a todo lo que se te ocurra.
Más adelante seguro que compartiré con vosotros algunas cajitas individuales, pero por ahora la visión de una caja con media docena de preciosos cup cakes me vuelve loca :)

Bueno, pues aquí os dejo el video tutorial y el enlace a su post, así como a las plantillas para recortar. Es sencillísimo de hacer y encontrareis el material en cualquier papelería... cartulina, forro transparente de libros, tijera, una regla y pegamento. Una de las cosas que más me ha gustado es que no utiliza ni pistola de cola caliente, ni ningún "cacharrito" especial para recortar... no tendría sentido hacerlo en casa si sale más caro el material que la caja comprada, ¿no?

Enlace al post aquí.
Plantillas aquí, aquí y aquí.




Espero que lo disfruteis.

26 de marzo de 2013

Recipientes para horno: Otros moldes de cocción

MOLDE PARA SOUFFLÉ

Tiene los bordes altos para que los soufflé puedan subir mucho, y suelen ser redondo o cilíndrico y acanalado. Su capacidad varía entre 125 ml y unos dos litros. Se usan para todo tipo de recetas: frías , calientes, dulces y saladas.

Moldes de soufflé

MOLDES INDIVIDUALES PARA SOUFFLÉ

Este molde de soufflé de porcelana, con un diámetro de 7,5 a 10 cm, se emplea para cocer y servir individualmente postre dulces o salados.

Moldes individuales para soufflé

FUENTE DE ASAR

Estas fuentes hondas de vidrio refractario, porcelana o cerámica se comercializan en una gran variedad de tamaños y se utilizan para hornear tanto platos principales como guisos o guarniciones. Muchas tienen asas para sujetarlas más fácilmente. Los tamaños más habituales son de 2,5 a 5 litros.

Fuente de asar


MOLDE PARA PAN

El molde estándar para pan mide entre 20 y 30 cm de largo, entre 10 y 13 de ancho y entre 7,5 y 20 de alto. Está fabricado en aluminio, acero inoxidable o aluminio cubierto de acero, así como en vidrio refractario  Se utiliza para cocer panes dulces y salados, bizcochos, pasteles de carne y terrinas.

Moldes para pan


MOLDES PARA MOJICONES, MUFFINS Y CUP CAKES

Normalmente estos moldes tienen capacidad para 6 o 12 magdalenas - o mojicones o cup cakes, que son del mismo tamaño - , y cada hueco para unas seis cucharadas de masa. También los hay con huecos más grandes (para muffins) o en miniatura. Generalmente, están fabricados en aluminio o acero y con cobertura antiadherente.

Molde para muffins

FLANERAS

Son semejantes a los moldes para mojicones, pero se utilizan para hacer flanes una mezcla rica en huevos. Estos vasitos hondos y más estrechos por la base - los antiguos de hierro colado y los má actuales de acero negro con varillas metálicas para unir los recipientes - favorecen que la preparación sea más esponjosa. También existen flaneras para un flan grande en lugar de porciones individuales, y muchos cuentan con una tapa para realizar la cocción al Baño María y evitar que el agua salpique la mezcla.

Flaneras individuales

LÁMINA DE SILICONA (SILPAT)

Este material flexible, antiadherente y resistente al calor se utiliza para forrar las placas de horno, por lo que no hay que engrasarlas. Permite manejar fácilmente las pastas delicadas.

Lámina de silicona


REJILLAS DE ENFRIADO

Estas rejillas disponen de unas patas que las separan de la superficie de trabajo, lo que permite que el aire circule y evita que quede humedad bajo la base de los alimentos horneados. Las rejillas e enfriado se comercializan en muchos tamaños. Las cuadradas o rectangulares se utilizan para galletas o pasteles pequeños; y las redondas, para tartas y empanadas. Elige bandejas de metal resistente.

Rejilla de enfriado

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.

25 de marzo de 2013

Recipientes para horno: Moldes para bizcochos y pasteles

MOLDES REDONDOS

Elige moldes fuertes, sin soldaduras y de buena calidad. Los mejores son de aluminio o de aluminio cubierto de acero, aunque también se fabrican en acero inoxidable y acero negro. Si sueles hacer pasteles rellenos con varias capas, compra al menos dos moldes redondos de los tamaños que más utilices. Los más corrientes son de 20 o 23 cm de diámetro y de 4 o 5 cm de alto.

Molde redondo

MOLDES CUADRADOS

Se comercializan en los mismos materiales que los redondos (y también en Pirex) y, generalmente, están hechos de una la pieza. Estos moldes son ideales para brownies y pasteles sin relleno. El tamaño habitual es de 20 o 23 cm de largo por 5 cm de alto.
Moldes cuadrados


MOLDES RECTANGULARES

Utiliza estos moldes, que generalmente miden 33 x 23 cm y 5 o 6 cm de alto, para cocer pasteles en capas, brownies y pasteles de café. También puedes utilizar estos moldes para hacer guisos.

Molde rectangular


MOLDES DESMONTABLES

Estos moldes de metal funcionan por medio de un mecanismo de palanca. Cuando están cerrados forman una sola pieza con el fondo. Al abrir la palanca, el aro se expande y la base queda liberada, lo que permite retirar el pastel con facilidad. Los moldes desmontables se utilizan para pasteles difíciles de desmoldar, como los pasteles de queso o los de mousse. Aunque los hay de muchos tamaños, el más común es el de 23 cm de diámetro. Elige moldes hechos de acero de grueso calibre. Algunos también están recubiertos de una película antiadherente. En ocasiones puedes encontrarlos en juegos de tres moldes.

Molde desmontable


MOLDE DE ROSCA

Es cualquier molde con un tubo central y una forma que permite que un pastel alto y esponjoso suba y se cueza uniformemente tanto por el centro como por los lados. Un molde como el de la fotografía es el más corriente y, generalmente, la superficie es lisa para que el pastel suba con más facilidad. También los hay de fondo extraíble, así es más fácil desmoldar, y lo quey con unas pequeñas "patas" en el borde, lo que permite que permanezca separado de la superficie de trabajo mientras se enfría y que no se humedezca. Los más habituales son los moldes de rosca de 25 cm de diámetro con capacidad para tres litros de masa. Puedes utilizar este molde también para hacer otros pasteles, pero antes debes untarlo con abundante mantequilla y/o harina antes de usarlo.

Moldes de rosca


MOLDE DE ROSCA ACANALADO (BUNDT CAKE)

Este molde de rosca especial, de origen alemán y austriaco  generalmente está hecho de aluminio fundido, con o sin recubrimiento antiadherente, y tiene los laterales profundamente ondulados, lo que caracteriza a los densos pasteles que se cuecen en él. Gracias al agujero central, el acabado y desmoldado es más fácil que en un molde redondo.

Distintos moldes para Bundt Cake

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.

24 de marzo de 2013

Manchas difíciles



Una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza puede dar al novato en casa es esa mancha que se resiste y que una madre siempre sabe como eliminar de forma inmediata, pero que a nosotros siempre nos hace burla desde el tendedero o la tabla de la plancha, cuando ya pensabas que te habías deshecho de ella.
Aquí os dejo una lista de algunas manchas complicadas, y los remedios de toda la vida para que desaparezcan de una vez. No te olvides de probar primero el método en una esquinita o en un bajo que no se vea antes de estropear la prenda definitivamente.

* Aceite de oliva o girasol: aplica un quitamanchas para grasas (derivado del petróleo) sobre la mancha y lávala con tu detergente habitual.
* Betún: aplica esencia de trementina con un algodón sobre la mancha y lávalo con tu detergente habitual.
* Bolígrafo o tinta: frótalo suavemente con un algodón empapado en alcohol y después lávalo con tu detergente habitual.
* Brea o alquitran: si tienes una toalla que has manchado en la playa con alquitrán, aplica sobre la mancha un poco de aguarrás y después lávalo con tu detergente habitual.
* Café o té: limpialo con una disolución de bórax disuelto en agua tibia y luego lávalo con tu detergente habitual.
* Cerveza: ava la prenda con agua tibia.
* Chocolate: trata la prenda con agua hirviendo y glicerina, y vuelve a tratarla con agua y alcohol.
* Cera: rasca con cuidado la cera, y plancha la prenda con la plancha caliente, colocándola entre dos papeles secantes, o papel de cocina, para que absorva la mayor cantidad de cera. Frótala después suavemente con algún disolvente y por último lávala con tu detergente habitual.
* Clara de huevo: deja la prenda en remojo 2 ó 3 horas y luego lávala con tu detergente habitual.
* Ceras o pomadas: aplica un disuelvemanchas y deja la prenda en remojo durante un par de horas con tu detergente habitual. Por último lávala como de costumbre.
* Caldo: aplica zumo de limón con sal disueltos en agua caliente y luego lava la prenda con tu detergente habitual.
* Esmalte de uñas: aplica acetona (recuerda que sólo en prendas que no sean de acetato, o se lo "comerá") y después lávala con tu detergente habitual.
* Fruta: introduce inmediatamente la prenda en agua tibia con zumo de limón. Si es blanca o de color resistente puedes intentarlo con zumo de limón sin diluir.
* Helado: ponlo a remojo con agua y detergente. Si la mancha es coloreada, frótala antes suavemente con un algodón impregnado en agua oxigenada. Luego lávala con tu detergente habitual..
* Licor: frota inmediatamente con agua tibia y lávalo con tu detergente habitual.
* Manchas amarillas en la sábanas: si tienes un juego de sábanas blancas que se ha amarilleado con el tiempo o de estar guardado en un armario, déjalo en remojo con bicabornato y después lávalo con un producto blanqueante, como Azulete o algún blanqueante para cortinas.
* Mayonesa: quita los restos y utiliza una disolución de agua y bórax.
* Mostaza: remójalo en una disolución de amoníaco o en agua con vinagre.
* Nata: utiliza agua con un poco de amoniaco antes de lavarlo con tu detergente habitual.
* Pintalabios: quita la mancha con una esponja o un algodón mojado en glicerina y luego lávalo como de costumbre.
* Tomate: utiliza agua caliente con unas gotas de amoniaco antes de lavarlo con tu detergente habitual.
* Vino: cubre la mancha con sal o introduce inmediatamente la prenda en agua tibia con detergente.
* Yema de huevo: trátalo con agua enjabonada a la que le habrás añadido un poco de amoniaco.


Fuentes:
www.mercadona.es
Thema Equipo editorial, S.A.. La gran cocina paso a paso. 1ª Ed. Barcelona; Ediciones Rueda J.M., S.A., 2.000. 196 p. ISBN: 84-95060-03-5

23 de marzo de 2013

Macarrones con queso

Siguiendo con las recetas de Mujeres Desesperadas, igual que la Paella picante, en el primer capítulo, Susan prepara los archiconocidos Macarrones con queso que tanto vemos a los personajes de series y películas americanas devorar como si no hubiera un mañana.
Esta receta la he sacado de la revista Food & Wine... qué mejor fuente para una receta tan yanki :)

Foto de James Baigrie

INGREDIENTES

- 2 tazas de coditos
- 4 cucharadas de mantequilla sin sal
- 1/4 taza de harina
- 3 tazas de leche
- Sal y pimienta recién molida
- 2/3 taza de queso parmesano recién rallado
- 2 tazas de queso rallado mezclado, como el que se usa para las pizzas... en la receta original indica Mimolette, Gouda y Vella, aunque la mezcla típica que podemos encontrar en los supermercados servirá igual de bien.

PREPARACIÓN

Precalienta el horno y, mientras, pon a hervir agua en una olla (yo siempre le añado un chorrito de aceite y una hojita de laurel, que le da un saborcito más rico). Cuando hierba, blanquea el agua, es decir, añadele la sal y a continuación la pasta. Déjalos hervir según indique el paquete, para que queden al dente.
Una vez cocidos, escúrrelos bien y resérvalos.
Mientras cueces la pasta, en otra olla derrite la mantequilla a fuego lento. En cuanto esté derretida, retírala el fuego y añádele la mantequilla poco a poco, sin dejar de remover, para que no se formen grumos. Se formará una pasta suave, como plastilina... en ese momento, ve añadiendo la leche y bate hasta que sea una crema suave y vuélvela a poner al fuego, de nuevo sin dejar de remover, hasta que esté espesa.
Retíra la olla del fuego y añade la mezcla de quesos rallados hasta que se derritan. Por último salpimenta al gusto.
Cuando la salsa esté lista, añade la pasta previamente cocida y remuevela bien hasta que esté totalmente impregnada de la salsa. Pasa la pasta a una fuente apta para horno y espolvoréala con el queso parmesano e introdúcela en la parte superior del horno unos 5 minutos, hasta que se gratine.
Cuando esté el queso dorado, sácala del horno y déjala reposar unos 5 minutos antes de servirla.

Toque Bree: Puedes preparar la salsa con antelación y conservarla en la nevera hasta 48 horas. Recuerda entonces calentarla bien antes de mezclarla con la pasta, para que adquiera una consistencia lo suficientemente suave para que se mezcle bien.

22 de marzo de 2013

Las Carnes: Vaca y buey


El buey es el macho vacuno de la especie bovina (Bos taurus) de seis años. Por lo común se denomina buey al adulto macho, y la hembra es la vaca.
Sin embargo, por regla general, es indistinto hablar de buey o vaca, puesto que normalmente se confunden.
En realidad, la vaca corresponde a la hembra de entre dos y cuatro años, dedicada exclusivamente para el matadero, una vez que ha cambiado los dientes de leche. Se considera carne de buey de mejor calidad la de los animales sacrificados entre los 5 y los 7 años.
Si el animal sacrificado tiene 2 años, entonces es ternera, y sus cualidades son diferentes. La ternera lechal es la que no supera los tres meses de edad, y es la más cara.
La carne de buey y la de vaca se diferencian en que ésta tiene un color más claro y su grasa es más amarillenta. La carne de ternera es más clara y rosada que la de vaca, su textura es suave y su grasa es de color blanco cremoso.
La producción de la carne de buey y su comercialización son cada vez más considerables en todo el mundo. También es habitual criarlas especialmente para conseguir que su carne resulte más nutritiva y agradable para el consumo. Estas razas son las llamadas de engorde y hace unos 250 años que se iniciaron los estudios sobre selecciones y cruces, con el fin de conseguir especies más adecuadas y exquisitas.

VALOR NUTRITIVO

La carne de buey es de las más nutritivas, pues aporta un 20% de proteínas y 200 kcal por cada 100 gr, además de proporcionar al organismo humano gran cantidad de hierro y vitaminas.
Su carne es más grasa que la del pollo, pero menos que la del cerdo. Se clasifica en la categoría de carnes rojas. 
Las carnes de buey o vaca de primera calidad son de un color rojo intenso, ofrecen un olor suave y agradable,y presentan consistencia ligeramente elástica, con profusión de filamentos grasos y una capa de grasa blanca amarillenta. En cambio, las carnes de inferior calidad ofrecen un color rojo oscuro o muy pálido, carecen por completo de grasas o bien las tienen en exceso y resultan muy blandas al tacto.

CATEGORÍAS Y DESPIECE

La carne de buey y vaca, como la de ternera, también está clasificada por categorías. La máxima calidad corresponde a la carne que se puede reconocer por su color rojo vivo y porque tiene la grasa blanca. Así pues, se pueden distinguir los diversos trozos, que corresponden a las calidades siguientes:
* Primera calidad: solomillo, lomo bajo, lomo alto o chuletas, cadera, tapilla, babilla, redondo, tapa y contratapa.
* Segunda calidad: espaldilla, aguja, morcillo, llana y tapa de chuletas.
* Tercera calidad: falda, pecho, pescuezo y rabo.
A cada una de las partes del animal, por sus características, le corresponde una especial manera de cocinarla, que puede resumirse del modo siguiente:
Aguja y tapa de chuletas: Es una carne muy tierna y sabrosa, aunque no tiene mucha presentación. Resulta ideal para guisados con patatas y estofados. Se recomienda la parte cerrada de la aguja para filetes y la parte más abierta para carne picada y filetes en salsa.
Aleta: Es la parte delantera del pecho que no tiene hueso. Esta pieza, de forma aplanada, resulta algo seca y ligeramente dura, por lo que suele utilizar como envoltura de rellenos, preparados en forma de guisos. También es muy buena para el cocido. La cocción debe ser lenta y prolongada.
Babilla: Es una pieza muy limpia, sin nervios ni ternillas, por lo que resulta muy adecuada para filetes o para hacer fondue.
Cadera: Es la parte más escogida. Con ella se hacen buenos asados, filetes, escalopes y braseados. Se trata de una pieza muy tierna y jugosa. A veces tiene algún nervio en el centro, pero no endurece la carne y no se aprecia al comer.
Contratapa: Se emplea para cocinar guisados, ya que es carne muy magra y algo seca. Lo mejor es utilizarla entera, braseada o para preparar filetes en salsa.
Espaldilla: Es el cuarto delantero de la res. Se emplea para braseados y guisados en trozos.
Falda: Puede prepararse rellena o troceada en estofados. También resulta muy indicada para hacer caldos y consomés.
Llana: Es una pieza plana, de la parte de la espalda, apropiada para carne picada, o para platos de carne guisada.
Lomo: Tiene dos partes, lomo alto y lomo bajo. El lomo alto es la parte más ancha; se emplea para rosbif y entrecot. El lomo bajo es la parte más estrecha; se utiliza para asados y bistecs. El lomo puede guisarse entero o partido en tres o cuatro trozos y asado.
Morcillo: Es un músculo de la pantorrilla. Su carne es muy sabrosa, sin grasa externa, aunque con vetas que le proporcionan una textura y sabor singulares. Está particularmente indicada para cocidos, caldos y guisos, por la gran cantidad de gelatina que contiene y proporciona a los mismo.
Pecho: La parte magra del pecho sirve muy bien para estofados y para hacer caldos. Su carne es de poco rendimiento, ya que tiene muchos huesos.
Pescuezo y rabo: El pescuezo es una pieza poco apreciada. Se utiliza para picada o para la preparación de caldos y consomés. El rabo es una carne dura y gelatinosa. Se consume únicamente en guisos y estofados.Redondo: Es una carne muy adecuada para preparar al horno o incluso, braseada. Mejora notablemente en las recetas en las que va mechada.
* Solomillo: Se emplea para hacer asados y emparrillados. Es una pieza muscular que está situada entre las costillas y es la parte más apreciada de la vaca o buey.
Tapa: De esta parte se sacan unos filetes muy sabrosos.
Tapilla: Se utiliza para filetes, escalopes y escalopines. Como es de tamaño pequeño, también es apropiada para asarla en una sóla pieza.

TIEMPOS DE COCCIÓN

Para que la carne quede bien hecha hay que tener muy en cuenta los tiempos de cocción, puesto que si está demasiado hecha pierde todo sus sabor.
Hay que tener en cuenta que 1 kg de solomillo puede tardar unos 30 minutos para asarse al horno, y que por cada 500 g más de carne, debe cocerse unos 15 minutos más. Los bistecs salteados a la parrilla se dejan unos 4-5 minutos por un lado y 4 minutos por el otro.
Por su parte, los estofados y guisos se tienen que hacer a fuego lento y se calcula un promedio de 2 horas y 30 minutos por cada 2 kilos y medio de carne. Por cada 500 g más se deja unos 15 minutos más.
Y para cocer los huesos y carne son necesarias de 4 a 5 horas, con un hervor muy lento.

LA MEJOR MANERA DE COCINAR LA CARNE

Para cocinar la carne se emplean diversos sistemas. El más corriente para los filetes es freírlos en la sartén, aunque para que la carne se haga en su punto son necesarios algunos requisitos:
El primer paso es limpiar de nervios los filetes y cubrir de grasa o aceite el fondo de la sartén y agregar la carne sólo cuando la grasa esté muy caliente. Se deja unos 4 minutos y se le da la vuelta, procurando no pinchar la carne; se deja otros 3 ó 4 minutos, según el gusto de cada uno. Finalmente se saxona. La grasa que queda en la sartén no debe ponerse sobre el filete.
Otra manera de cocinarla es emparrillada. Se coloca la parrilla sobre brasas excelentes de leña o carbón vegetal y se calienta antes de poner la carne; de este modo se evita que la carne se pegue a la parrilla. Un truco sencillo para que la carne quede más jugosa es no marearla, es decir, sólo que que darle vuelta a la carne una vez. Y al darle la vuelta conviene hacerlo con utensilios de madera, para no pincharla. Antes de sacarla de la parrilla hay que salpimentarla.
Para cocinar los estofados se emplea la técnica del braseado. Se somete la carne a una cocción lenta y prolongada en una cacerola tapada y de este modo la carne se hace por concentración. El tiempo adecuado es de 2 horas y 30 minutos a fuego lento. El método más utilizado por su comodidad es el asado al horno. Lo mejor de hacerlo de este modo es que se pueden alcanzar diversas temperaturas. Se ha de procurar que los alimentos no estén en contacto con líquidos. La carne debe quedar dorada en su superficie.
Otro método adecuado para diferentes tipos de carnes es a la sal. Su preparación es muy sencilla y la carne resulta muy jugosa. Se coloca sal gorda sobre la bandeja preparada para el horno, se dispone la carne sobre la capa y se cubre la pieza con el resto de la sal. La carne debe quedar totalmente cubierta. Se introduce en el horno a temperatura media durante 1 hora, aproximadamente, o hasta que la costra de sal se vea resquebrajada. Para sacar la carne hay que golpear la sal, y esta saldrá a piezas; un truco para que se rompa fácilmente es colocar un cuchillo grande encima y golpear el canto. Una vez sacada la carne y eliminados los restos que puedan quedar de sal, se corta en lochas finas. Se puede consumir templada o fría.

Fuentes:
Creaciones y Servicios Editoriales, S.A. (CRYSESA). El mundo de la cocina. Las carnes.. 1ª Ed. Madrid; S.A. de Promoción y Ediciones Club Internacional del Libro, 1.997. 192 p. ISBN: 84-7758-690
Thema Equipo editorial, S.A.. La gran cocina paso a paso. 1ª Ed. Barcelona; Ediciones Rueda J.M., S.A., 2.000. 196 p. ISBN: 84-95060-03-5

21 de marzo de 2013

Recipientes para horno: Moldes de tartas y bizcochos

MOLDES

Los moldes de pasteles y empanadas redondos miden entre 23 y 25 cm de diámetro con un borde de unos 4 cm de alto. Se comercializan en acabados claros y oscuros - con estos últimos se consiguen cortezas más doradas y crujientes -, así como con recubrimientos antiadherentes. Las tartas cubiertas rellenas de frutas o de crema (las tartas típicamente inglesas llamadas pie) se cuecen especialmente bien en moldes de aluminio,, porque este metal es buen conductor del calor y ayuda a que el pastel se dore y se vuelva crujiente. Elige moldes con bordes anchos para hacer un atractivo acanalado en la masa.
Los moldes hondos son perfectos para preparaciones con abundante relleno como tartas de fruta tipo pie, bizcochos y empanadas. Tiene el mismo aspecto que los clásicos, pero su profundidad oscila entre los 5 y los 7,5 cm.

Molde

FUENTES PARA PASTELES RELLENOS

Las de cerámica, por su aspecto, pueden ir del horno a la mesa. Más hondas y anchas que los moldes hondos de 23 cm de diámetro y entre 5 y 7,5 cm de alto, pueden contener el doble de relleno que una empanada o pastel convencional, por lo que resultan más adecuadas para pasteles de frutas o de carne y son una buena elección para pasteles sin base de masa puesto que evitarán que los rellenos se quemen.
Las de cristal hechas con Pirex refractario, también llamadas bandejas para pies, son una elección popular y atractiva. La principal ventaja del cristal es que permite ver cómo se va dorando la masa. Sin embargo, como el cristal templado no es tan buen conductor del calor como el metal, la base de la masa suele tardar de 10 a 15 minutos más en cocerse.

Fuente de cerámica

Fuente de Pirex

FUENTE PARA QUICHE

Hecha en porcelana, esta fuente de cocción decorativa, acanalada y plana es perfecta para hornear y servir la quiche. También puede utilizarse para cocer una gran variedad de sabrosos flanes o postres a base de crema o de frutas, con o sin masa. Las fuentes para quiche tradicionales miden 25 o 28 cm de diámetro. Las quiches también pueden prepararse en moldes metálicos de tarta.

Fuente para quiche

Fuente desmontable para quiche

Estos dos moldes, el primero de silicona y el segundo, además desmontable, puedes encontrarlos en Léuké.

MOLDES PARA TARTA

Los moldes metálicos de tarta, generalmente con bordes bajos acanalados, están disponibles con o sin acabado antiadherente. Algunos moldes para tarta se venden con bases fijas y gran variedad de formas, como las cuadradas o rectangulares para hacer tartas especiales. Sin embargo, la elección más versátil es un molde redonde de 25 o 28 cm de diámetro con base extraíble que permite desmoldar más fácilmente la tarta.

Molde para tarta

Molde desmontable para tarta

MOLDES PARA TARTALETAS

Son pequeños moldes de metal que se utilizan para hacer tartas individuales, pasteles y otras recetas dulces y saladas. Al igual que los moldes de tarta, están disponibles con bases fijas o extraíbles y con acabados normales y antiadherentes. Podéis encontrar moldes para tartaletas de múltiples formas y tamaños: acanalados y lisos, hondos y más llanos.

Moldes para tartaletas

Este práctico juego de moldes para tartaletas podéis encontrarlo aquí.

Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.

20 de marzo de 2013

Recipientes para horno: Fuentes para horno

Al elegirlos, recuerda el dicho: "Nadie da duros a pesetas".
Las sartenes de baja calidad y las fuentes fabricadas con materiales baratos se combarán o se romperán con el uso, repartirán mal el calor y las comidas se cocerán de modo desigual. Por el contrario, los recipientes de buena calidad, si se cuidan bien, pueden durar toda la vida.

BANDEJAS CON BORDES PARA HORNO

Fabricadas con aluminio o aluminio recubierto de acero, estas bandejas con bordes bajos se utilizan para todo tipo de cocciones, desde repostería hasta asados. Colocadas bajo recipientes pequeños y fuentes de asado, ayudan a retener y repartir el calor y recoger las salpicaduras.
Las bandejas grandes son la mitad de grandes que las fuentes de horno comerciales. Tienen una superficie de 45x33 cm y 2,5 cm de alto.
Las bandejas pequeñas miden 30x23 y 2,5 cm de alto. Ésta es la bandeja estándar más pequeña para hornear.

Bandeja para horno


PLACAS DE HORNO

La placa estándar consiste en una placa de metal diseñada para permitir la máxima circulación del calor alrededor de las galletas o pastelitos y para facilitar su traslado a una rejilla. Muchas placas tienen uno o dos rebordes bajos para facilitar la estabilidad. Generalmente miden 38x30 cm o 40x35 cm. Las placas recubiertas con un acabado antiadherente van muy bien y son más fáciles de lavar; pero también se puede evitar que los ingredientes se peguen recubriéndolas con una lámina de papel de horno o una lámina de silicona. Evita papeles de cocción oscuros, porque pueden producir un calentamiento excesivo.
Las placas con aislante están formadas por capas de metal con una cámara de aire entre ambas. Este diseño evita que las preparaciones se quemen y, al mismo tiempo, ayuda a que se doren.

Placa de horno

Tapete de silicona para placa de horno


Fuente: WILLIAMS-SONOMA, Inc. Utensilios y técnicas de cocina. Cármen Suarez Menéndez (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Círculo de Lectores, 2.008. 350 p. ISBN: 978-84-672-3073-4.

19 de marzo de 2013

Técnicas de Cocina: Atemperar huevos

Atemperar los huevos es algo normal en recetas como las natillas, la crema pastelera o los helados. Para hacerlo, usa un bol refractario donde hayas puesto los huevos batidos y añade una pequeña cantidad del líquido caliente (leche o nata casi siempre) que te indique la receta sin dejar de batir.
Cuando esté mezclado, añade poco a poco esta mezcla templada en el cazo donde tengas el líquido caliente, poco a poco. Así evitaras que los huevos se cuajen al mezclarlos con un líquido caliente.


18 de marzo de 2013

Técnicas de Cocina: Montar claras de huevo

Pon el accesorio de varillas a la batidora o al robot de cocina y bate las claras a temperatura ambiente con una pizca de cremor tártaro (si no tienes, puedes sustituirlo por unas gotitas de limón) a velocidad media hasta que las claras estén esponjosas y el cremor tártaro se haya disuelto, más o menos un minuto.
Si tienes un bol de cobre, no es necesario que uses el cremor tártaro.
Si la receta requiere merengue suave, bátelas a velocidad media hasta conseguir un merengue opaco y espumoso, unos dos o tres minutos más. Para saber si está listo, cuando saques las varillas, el merengue formará picos suaves y redondeados.
Si por el contrario necesitas un merengue firme, bate uno o dos minutos más, hasta que las claras estén brillantes y, al levantar las varillas se formen picos rígidos y rectos.



Toque Bree: Procura no batir demasiado, o las claras se volverán granulosas y se separarán. Si te pasa, no hay manera de recuperarlas, tendrás que tirarlas y empezar otra vez.

17 de marzo de 2013

Técnicas de cocina: Separar las claras de las yemas



Para separar las yemas de las claras es siempre mejor que los huevos estén fríos y, para evitar que la cáscara se fragmente y se mezcle con el huevo, es mejor cascarlos sobre una superficie plana, como la encimera, en lugar de contra el borde del cuenco.
Para asegurarte de no estropear los huevos, prepara tres cuencos limpios y secos. Golpea el huevo y ponlo sobre el primer cuenco y separa con cuidado la parte superior de la cáscara. Deja que la clara vaya cayendo sobre el cuenco, y deja por el momento la yema y la parte de la clara que no se haya vertido dentro de la cáscara.
Con mucho cuidado ve pasando la yema de una parte a otra de la cáscara, dejando que la clara vaya resbalando en el cuenco hasta que te quedes sólo con la yema en la cáscara. Ten cuidado de no romper la yema en los bordes del huevo.



Vierte por último la yema en el segundo cuenco. Si vas a preparar un merengue con las claras es muy importante que no se mezcle ningún resto de yema con las claras. Un poco de yema, o cualquier otro tipo de grasa - como un resto de aceite en el cuenco - impedirá que las claras se monten.
Si has conseguido separar limpiamente el huevo, vierte la clara en el tercer cuenco antes de separar el siguiente huevo en el primer cuenco... de esta manera, si una de las yemas se rompe, sólo estropearás una clara, y no todas las que ya hayas separado.
Si alguna clara se mezcla con la yema, ya no servirá para montar... tíralo o resérvalo para hacer tortilla o huevos revueltos y lava bien el cuenco antes de seguir separando más huevos en él, para que no quede ningún resto de la yema rota.

Toque Bree: Si no te sientes lo suficientemente seguro como para intentarlo, existen diversos tipos de separadores de claras, en los que viertes el huevo completo y dejan caer la clara mientras sujetan la yema. Puede ser muy práctico si  eres poco ducho en la cocina, pero mi consejo es que te acostumbres a realizar tareas como esta sin un aparato en concreto o al final tu cocina terminará siendo una acumulación de cacharros que sólo usas raramente. 

En caso de que queráis comprar uno, aquí os dejo algunos modelos, que hay tantos como ideas se os puedan ocurrir...


Tanto este modelo como el siguiente, funcionan por succión de la yema una vez vertido el huevo en un recipiente, el resto funcionan por gravedad, sosteniendo la yema y dejando caer la clara en un cuenco. Este en concreto se llama YOLK y lo podéis encontrar aquí.


Este otro modelo, muy similar al anterior se llama PLUCK y podéis comprarlo online aquí.


 Este es de Adhoc...


... y este de Leifheit.


El último modelo, que es el más tradicional o más habitual, podéis adquirirlo online aquí.


16 de marzo de 2013

Técnicas de Cocina: Trabajar la vainilla

Sujeta la vaina de vainilla con los dedos por un extremo y desliza, con cuidado, un cuchillo pequeño a lo largo de la vaina para abrirla.
Una vez abierta, rasca con cuidado cada mitad para desprender las semillas. Puede que tengas que insistir porque, al contener mucho aceite, puede que se peguen.

Toque Bree: No tires la vaina vacía, guárdala en un azucarero para aromatizar el azúcar.


15 de marzo de 2013

Básicos en la cocina: Los ingredientes para repostería


HARINA


Para la elaboración de dulces suele utilizarse harina de trigo del tipo 0. La 00 es más fina, pero precisamente por esto resulta menos indicada para algunos dulces típicos regionales o de masa elaborada, que tienden a hacerse pesados si la harina es demasiado fina y refinada. Para algunos dulces se utilizan también otras harinas - por ejemplo, de maíz, de castaña, de avena, etc. - que no permiten la fermentación de la masa. Para dulces que tienen que quedar blandos se aconseja mezclar siempre estas harinas con la harina de trigo. Además, en algunos casos la harina puede ser sustituida en un porcentaje variable por fécula de patata, almidón de maíz o de trigo. Si alguien no tolera el gluten podrá recurrir a las harinas especiales, que son cada vez más fáciles de encontrar.
Antes de ser utilizada, la harina siempre debe ser tamizada. Hay quien, además, la reparte sobre la placa del horno y la tuesta ligeramente, pero hay que tener cuidado con esto, ya que luego puede haber una diferenia de peso notable (conviene pesar la harina necesaria para la realización de una receta antes de pasarla por el horno).


LEVADURA

Los tipos de levadura son esencialmente cuatro: de cerveza fresca, de cerveza seca, en polvo e instantánea. La levadura de cerveza fresca es la más utilizada por los panaderos; se trata de la levadura más eficaz, pero requiere tiempos de fermentación más largos. Al tratarse de un producto fresco, tiene una capacidad de conservación muy limitada. Para optimizar su uso es aconsejable desmenuzarla en un poco de leche o de agua tibia y añadirle una pizca de azúcar. Nunca debe entrar en contacto directo con la sal, porque anula su efecto.
La levadura seca se presenta en granos, y, dependiendo de los tipos, debe ser disuelta en agua o leche tibia antes de usarse, o bien mezclarse directamente con la harina y con una pizca de azúcar, al igual que la levadura fresca. Su tiempo de acción es medio-breve.
La levadura en polvo es la que se utiliza con mayor frecuencia. Suele tamizarse con la harina y su tiempo de acción es breve.
La levadura instantánea, similar a la anterior, actúa al instante, pero puede condicionar notablemente el sabor de la masa. Sin embargo, puesto que es muy práctica, conviene tener siempre algunos sobrecitos en casa.
La levadura es muy sensible a la humedad y a la temperatura ambiente, que pueden influir en su afecto. Comparte esta característica con la harina, y esto, junto con otros factores ambientales coincidentes, hace que resulte difícil establecer exactamente los tiempos de cocción. Como ya se ha apuntado, una gran enemiga de la levadura es la sal: no hay que olvidar añadir a la maña estos ingredientes en momentos diferentes.


AZÚCAR, MIEL Y EDULCORANTE

El azúcar puede ser de remolacha - el más común - o de caña; éste último tiene un gusto más marcado y no se adapta a todas las recetas. Debe conservarse perfectamente seco, porque con la humedad se forman grumos y se disuelve con dificultad. A menos que se indique expresamente como ingrediente en una receta, no habrá que sustituir nunca el azúcar de uso común por el azúcar glas (este último, más fino y ligero, además de disolverse más fácilmente incluso en frío, es indispensable para la preparación de algunos glaseados, y puede comprarse o elaborarse en casa pasando por un molinillo de café limpio el azúcar común).
La miel, con un gran poder edulcorante, tiene el defecto de hacer excesivamente pesadas las masas, por lo que su uso debe ser calibrado de forma independiente en cada caso. Pude decirse lo mismo de la melaza y del jarabe de arce que, si bien combinan perfectamente con los crepes y las torrijas, no dan un resultado tan bueno si se utilizan como sustitutos del azúcar en una receta.
Quien tenga unas exigencias particulares y no desee renunciar al placer de un postre puede recurrir a edulcorantes de síntesis, algunos de cuales están adaptados incluso para los dulces que se cuecen; el sabor, no obstante, puede ser muy diferente del que proporciona el azúcar.

HUEVOS

Siempre tienen que estar frescos y a temperatura ambiente. En las recetas se suelen considerar huevos de unos 60 gr. Para reconocer si un huevo es fresco, hay diversas fórmulas: si se ponen a contraluz presentan un halo central uniforme oscuro; si se agitan, no producen ningún ruido significativo, y cuando se rompen en un plato, muestran una yema con un buen relieve.
Los huevos se guardan en la nevera, con la punta hacia abajo, siempre alejados de otros alimentos que tengan olor o mucho sabor: la cáscara es porosa y podrían sufrir las consecuencias. También las claras que van a montarse a punto de nieve tienen que estar a temperatura ambiente; para facilitar la operación, se puede añadir una pizca de sal. El recipiente y el batidor tienen que estar completamente secos. Las claras a punto de nieve deben añadirse a la masa siempre como último ingrediente, y con un movimiento de abajo hacia arriba, para evitar que la mezcla pierda consistencia. Excepto en casos puntuales, las yemas deben batirse durante mucho rato con el azúcar para obtener una mezcla espumosa antes de incorporar el resto de los ingredientes.


LECHE Y NATA

Para las recetas de repostería siempre se considera el uso de leche de vaca entera y fresca.
Es preferible utilizar la leche a temperatura ambiente, a menos que en la receta se indique que ha de utilizarse de otro modo. Salvo que se indique lo contrario, la nata no habrá de montarse. Donde se especifique "nata montada", se entiende que habrá de ser nata líquida montada en casa. Para un resultado óptimo, la nata que se vaya a montar debe estar muy fría, y también deben estar fríos el recipiente y el batidor; para ello, se introducirán en el congelador 20 minutos antes. Si se trabaja en un ambiente cálido, se recomienda colocar el recipiente en un segundo recipiente que contenga hielo picado. El azúcar (tanto si es fino como si no) tiene que añadirse casi al final de la preparación. Salvo que se indique otra cosa, la leche y la nata nunca habrán de calentarse hasta el punto de ebullición.



MANTEQUILLA Y MARGARINA

Excepto cuando se señale expresamente, la mantequilla no se utilizará a la temperatura del frigorífico. Normalmente se utilizará a temperatura ambiente, es decir, de forma que ceda al cuchillo pero no esté blanda.
A menudo se utiliza mezclada con el azúcar; se mezcla con la espátula para que adquiera una consistencia de crema. Esta operación se define como reducción de la mantequilla "a punto de pomada".
La margarina es una grasa de origen vegetal y se utiliza como sustituto de la mantequilla. No obstante, hay que tener presente que la margarina se funde a una temperatura más baja que la mantequilla, y que los dulces, durante la cocción, tienen a oscurecerse con gran rapidez.


CACAO Y CHOCOLATE

Salvo indicación contraria, se utilizará cacao amargo en polvo, tamizado con la harina. Una de las características del cacao, de hecho, es que se resiente mucho con la humedad, y por tanto forma unos grumos que difícilmente se disolverán. Cuando el cacao se utiliza para adornar, debe espolvorearse de forma uniforme sobre toda la superficie del dulce un instante antes de servirlo.
Normalmente el chocolate que se utiliza en la preparación de dulces es para fundir; se utiliza menos el chocolate blanco, en especial para la elaboración de dulces de cuchara.
Si la receta requiere chocolate líquido, es preferible fundirlo al baño María (previamente se cortará en trocitos y se rociará con un poquito de leche tibia).
Para rallarlo es mejor introducirlo en el congelador al menos un cuarto de hora antes, y luego utilizar un rallador con agujeros grandes.
En las tiendas puede encontrarse chocolate glaseado, en lágrimas o en virutas. Además, hay diversos tipos de chocolate, como por ejemplo el que tiene un bajo contenido en manteca de cacao (resulta adecuado para bizcochos, rosquillas, etc., pues los trozos permanecen enteros después de la cocción).


FRUTA FRESCA

Más que un simple adorno, resulta un ingrediente esencial para la elaboración de muchos dulces que gustan a todos y que suelen vencer también la resistencia de aquellos que quieren guardar la línea.
Siempre debe ser de calidad, madura en su punto justo y sin imperfecciones. En caso de que sea necesaria la corteza - como suele ocurrir con el limón o la naranja - , no deberá haber sido tratada con antiparásitos o ceras.


FRUTA SECA Y DESECADA

Nueces, almendras, avellanas, piñones y pistachos se utilizan pelados. Al tratarse de frutos oleoso, cuando se pican, tienen a quedarse pegados al recipiente donde se lleva a cabo la operación; por tanto, conviene agregarles antes una cucharada de harina o de azúcar, que absorberá el exceso de aceite. Se aconseja pasar por la trituradora la fruta seca para que se forme una masa.
La fruta desecada, como las pasas o los albaricoques, se añaden a la masa después de remojarlos en líquidos tibios (agua o té rojo) o bebidas alcohólicas (aguardiente, ron u otro producto cuyo sabor combine bien con los ingredientes de la receta).
La fruta desecada debe triturarse y pasarse por harina antes de ser añadida a la masa. Sólo estas dos precauciones evitarán que, durante la cocción, se deposite en el fondo del dulce.


FRUTA CONFITADA

La corteza de los agrios y la fruta confitada se suelen utilizar para enriquecer la masa o para decorar la superficie de los dulces, y se pueden adquirir enteras o troceadas. Se añaden a la masa cuando el proceso ya está avanzado. Para que no caigan al fondo del dulce hay que rebozarlas en harina o en azúcar. Si se utilizan para decorar, y han de entrar en contacto con una crema muy fluida, habrán de añadirse en el último minuto, ya que de lo contrario la crema haría que se deshiciera el revestimiento externo de azúcar.


ESENCIAS

Normalmente se venden en frasquitos en las tiendas de ultramarinos, en los supermercado y, en algunos casos, en herboristerías. Las esencias más comunes son la vainilla, el ron, el limón, los agrios mixtos y el café. Debido a su elevada concentración, habrá que utilizar sólo unas gotas.
Puesto que su función es la de dar aroma pero sin influir en la consistencia de la masa, la cantidad indicada en las recetas sólo es la aconsejada, y puede aumentarse o disminuirse al gusto. Es más raro el caso de las esencias polvo, como la vainilla, que se venden en bolsitas monodosis. Sin embargo, también la dosificación de las esencias en polvo puede modificarse a discreción y a gusto del creador del postre.


ESPECIAS Y AROMAS

Muchos dulces requieren el uso de canela, clavos, azafrán, nuez moscada... Su sabor debe exaltar el gusto de la masa, pero no ahogarlo; por este motivo, se utilizan cantidades pequeñas. Para conservar en su totalidad las características del perfume y el sabor de las especias, es aconsejable molerlas o trocearlas justo antes de usarlas, y conservar el resto en recipientes oscuros, preferiblemente alejados de fuentes de luz y calor.
Un caso especial es el de la vainilla: se vende la vaina desecada, y normalmente hay que rascarla ligeramente y ponerla en infusión en leche caliente; el mismo fruto, escurrido y seco después de su uso, puede ser utilizado más de una vez, y se conservará en un recipiente de vidrio o en un azucarero, cuyo contenido se aromatizará. Cuando se quiera intensificar el sabor de la vainilla habrá que abrir el fruto.


GELATINA, COLORANTES Y ADORNOS PREPARADOS

La gelatina - en hojas, en dados o en sobres - puede tener la función de dar consistencia a algunas preparaciones, en especial dulces de cuchara, o buen cubrir con una capa transparente y brillante costradas y pequeños dulces. Como alternativa, para enlucir pasteles y roscos, re puede recurrir a la mermelada de albaricoque extendida con un pincel. 
Los colorantes alimentarios después de un periodo en el que habían sido rechazados, están obteniendo ahora buena acogida, y son utilizados sobre todo para teñir la pasta de almendras y el azúcar glaseado que se utiliza para decorar los postres.
En las tiendas de ultramarinos, además, puede adquirirse un gran surtido de adornos de azúcar, de colores varios. En el momento de su suso, hay que recordar que los colores detiñen rápidamente cuando entrar en contacto con superficies húmedas.


Fuente: STRADA, ANNALISA. El gran libro de los postres, dulces, tortas y pasteles. Sonia Afuera Fernández (trad.) 1ª Ed. Barcelona; Editorial De Vecchi, S.A.U., 2.002. 223 p. ISBN: 84-315-2900-8