10 de marzo de 2013

Utensilios básicos de limpieza

Siguiendo con la inauguración de las secciones, tras hablaros sobre los elementos básicos de una batería de cocina, en este post inauguraré la sección "El Escobero" con los útiles básicos de limpieza que debería haber en cualquier casa.


ESCOBA Y RECOGEDOR

Es total y absolutamente imprescindible tener una escoba y un recogedor al menos en casa... hay de muchos tipos, y cuál elijas va en cuestión de gustos.
Escoba de fibras naturales: es más suave y se utiliza para interiores y superficies delicadas, como parquet, tarima, etc.
Escoba de fibras sintéticas: es más rígida que la anterior, pero la ventaja es que se puede mojar, así que nos servirá para barrer el baño y la cocina también. Dentro de este tipo las puedes encontrar más o menos rígidas... cuanto más suave, menos polvo levantarás al barrer.
Escoba de palma o mijo: es la típica que solemos ver en los pueblos, la de toda la vida, y se utiliza para superficies exteriores (patios, terrazas, etc)
También existen escobas con las cerdas de goma que funcionan bastante bien para las pelusas y los pelos de las mascotas, aunque pesan un poco más y es algo más incómodo barrer, ya que tienden a adherirse a los suelos cuando son nuevas.


También puedes encontrar en el mercado distintos tipos de recogedores... con mango largo para utilizar de pie o de mano, totalmente de plástico o con un labio frontal de goma que evita que se escape el polvo por debajo al recogerlo, plegables e, incluso, con un cubo incorporado para no perder nada por el camino... y de nuevo, es cuestión de gustos la elección de uno u otro.


Si es el primer "equipo de barrer" que compras, mi consejo es que optes por lo más sencillo: una escoba de cerdas blandas para interior y un recogedor con palo para no tener que agacharte. Si con el tiempo ves que no encajan en tus gustos, compra unos diferentes cuando toque renovarlos... nada es eterno, y menos en una casa.

Para mantener tu escoba como nueva, basta con que sigas un par de sencillas recomendaciones:
- Déjala colgada de un escobero, o algún ganchito... si la apoyas sobre las cerdas, terminará por deformarse y no barrerá bien.
- Límpiala cuando termines de usarla, quitando las pelusas que queden adheridas con unos guantes o con la parte lateral que incluyen muchos recogedores, que es un borde aserrado para este fin. Si no lo haces, en poco tiempo dejará en su camino más suciedad de la que recoja.
También es conveniente limpiar cada cierto tiempo el recogedor con agua, un cepillo y un poquito de lejía.

CUBO DE FREGAR Y FREGONA

Con el cubo de fregar y la fregona ocurre otro tanto, hay infinitas posibilidades, y de nuevo, mi recomendación es comenzar por lo más sencillo y después ir definiendo tus gustos o tus necesidades poco a poco... de nada sirve comprarse un cubo de fregar que parece un cohete y una fregona que parece propia de Harry Potter - vamos, que den ganas de subirse encima y hacer carreras - si no has fregado un suelo en la vida.
Respecto a los tipos de fregona, podemos encontrar de muchos tipos:
Fregona de algodón: Compuesta por hebras de algodón, es más pesada que las de microfibras.
Fregona de microfibras: Puede estar formada por hebras o bien por tira de tejido sin tejer. Puedes encontrarlas de tejido simple o con inserciones de goma, que ayudan a levantar la suciedad del suelo.
Fregona de esponja: Suelen tener un escurridor con un sistema de palanca. Se utilizan para absorver grandes cantidades de líquido y para superficies brillantes.


Puedes encontrar en las grandes superficies diferentes tipos de cubos de fregar, además de los industriales, que no suelen estar en supermercados o bazares. Puedes elegir desde el cubo más básico a los que tienen unas pequeñas ruedas que te ayudarán a la hora de moverlo por la casa empujándolo con la fregona o los que tienen un escurridor plegable, que se cierra sobre la fregona para facilitar el escurrido. También existen conjuntos de cubo y fregona que cuentan con un sistema de centrifugado que se activa mediante un pedal, pero tanto el conjunto como los recambios de la fregona son más caros que los más básicos.
De nuevo, mi consejo es que si es tu primer cubo de fregar comiences con lo más basico... una fregona de tiras de microfibra y un cubo básico o con ruedas, y puedes ir probando nuevos tipos de cubo o fregona según vayas cogiendo más soltura en el mantenimiento de la casa.



GUANTES

Aunque pienses que los guantes son para quien no se quiere estropear la uñas y que tu no eres tan fino o fina, en realidad son imprescindibles para evitar que tus manos entren en contacto con los productos de limpieza, que pueden resultar irritantes o incluso, si tu piel es delicada, provocar reacciones alérgicas.
Deberías tener al menos dos pares, uno que usarás en la cocina y otro par que sólo usarás en el baño. Por cuestiones de higiene, los útiles que uses en el baño deberían permanecer allí y no ser utilizados en el resto de la casa. Incluso es recomendable tener un cubo y una fregona extras sólo para el cuarto de baño.
Es importante que cuando compres tus guantes compruebes la talla (suelen tener en el paquete una medida para comprobar la talla con el ancho de tu mano) porque si los compras pequeños serán incómodos y si son grandes, se te saldrán y serán más un estorbo que una ayuda.
Hay también de muchos tipos y colores... finos que no estorban tanto el tacto en tareas delicadas como fregar la loza, otros de grosos medios aptos para tareas generales y otro tipo más grueso para tareas más pesadas o para protegernos de productos corrosivos. Incluso los hay de goma y tela, aptos para tareas de jardinería, y, por supuesto, los guantes desechables de latex, que pueden ser útiles para las tareas más finas o si las tallas habituales te suelen quedar pequeñas. Incluso puedes encontrarlos con aromas para minimizar el olor del latex o, aún más, con hidratante para cuidar tus manos.
Para conservarlos mejor, cuando termines de utilizarlos dales la vuelta y déjalos secar al aire... de vez en cuando espolvorea polvos de talco en la parte interior.


ESTROPAJOS

De nuevo, como en los apartados anteriores, existen multitud de tipos de estropajos en el mercado entre los que elegir... para no alargarlo mucho os apuntaré que, igual que con otros útiles de limpieza, deberías tener un estropajo exclusivo para el cuarto de baño, que además debe ser más delicado que el de la cocina, para no rayar la loza de los sanitarios. Para la cocina, sería recomendable un estropajo normal, de los que suelen ser de color verde, y uno negro para los culos de las sartenes, o los fogones de gas... también los hay hechos de aluminio, pero para mi gusto son demasiado abrasivos, y pueden estropear las superficies sobre las que los utilices con facilidad.
Para conservarlos durante más tiempo y que no huelan mal, escúrrelos bien después de usarlos y déjalos en algún lugar donde no acumulen la humedad... existen en los bazares multitud de recipientes para los estropajos con una rejilla inferior para que no estén en contacto con la humedad que suelten.



PLUMERO

Son una herramienta imprescindible para eliminar el polvo de tu casa... aunque puedes utilizar, si te es más cómodo, un trapo o una bayeta, conviene tener un plumero para sacar el polvo de las lámparas, la parte superior de los muebles o las esquinas superiores de las paredes, donde suelen aparecer alguna que otra telaraña. Hay cuatro tipos básicos de plumero... de plumas de ganso, de fibras o mopa - que acumulan mejor el polvo gracias a la electricidad estática, en lugar de moverlo como sucede con los de plumas - o de papel, con un mango plástico y cabezales desechables.



TRAPOS Y BAYETAS

Deberías tener varios trapos y bayetas para diferentes usos, y nunca mezclar los del baño, la cocina y el polvo, así que lo mínimo serían dos bayetas (una exclusiva para el baño y otra para la cocina), un trapo o bayeta de microfibras para el polvo, y otra más para los cristales - suelen encontrarse en las grandes superficies como bayetas ecológica o bayetas "mágicas" - ... y si friegas los platos a mano, sería bueno tener una de buen tamaño para dejar que los platos escurran sobre ella.
A primera vista pueden parecer muchas para empezar, pero no querrás llevar la grasa de la cocina o la suciedad del baño por todos los muebles mientras pasas el polvo, y una bayeta que no suelte pelusa será muy útil para limpiar los cristales sin dejar marcas.
Respecto a los trapos, los mejores son los que están tejidos 100% en algodón, aunque una camiseta o una toalla vieja pueden dar los mismos resultados.

OTROS ÚTILES

Además de toooooodo lo anterior, también necesitarás algunas cosillas más que, si bien pueden parecer evidentes, puedes darte cuenta que te faltan en el peor momento, por ejemplo...
- Bolsas de basura.
- Papel de cocina o rollos de celulosa para secar o abrillantar los cristales.
- Un barreño de pequeño tamaño, donde poner ropa en remojo o donde enjuagar la bayeta mientras limpias, para no estar dando paseos cada dos minutos a la cocina.
- Un delantal, si no te gusta mancharte la ropa o si no quieres pararte a cambiarte de ropa antes de cocinar o de limpiar.
- Una cesta con asa o un cubo, para poder llevar todo el equipo de limpieza por la casa sin tener que convertirte en un pulpo para cargar con todo o evitarte paseos inútiles.
- Un cepillo de cerdas plásticas para rascar manchas difíciles.

Bueno, pues con esto termina este post... quizá un poco largo, pero hay muchas cosas imprescindibles, jejejeje.
En un próximo post os hablaré de los productos de limpieza básicos... muchas veces compramos de más, y no hace falta tener el armario lleno de botes para tener nuestra casa como los chorros del oro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario